|
 |
|
Home |
|
 |
 |
|
Eventos |
Música Nueva |
|
 |
|
Clásicos de laConga |
|
|
|
|
Recursos
online |
Galeria |
|
|
|
|
Enlaces |
Enviar Artículo
|
|
|
|
|
Contáctenos |
Archivos |
|
|
|
|
|

|

Ibrahim Ferrer
Allá en Santiago, en San Luis exactamente, a su madre la sacaron
apresuradamente de una fiesta el 20 de Febrero de 1927, para parir a ese
niño que de hombre se volvería figura nacional y de viejo artista de
prestigio internacional.
A los trece años ya participaba en un grupo llamado Los Jóvenes del Son,
gracias a su primo José Coba Mancebo. El Adolescente que era todo un
gallito para cantar, cambió con su primo para un conjunto de mayor
prestigio como era el De Hilario “El Diablo” Wilson un conjunto tan bueno,
donde estaba de trompetista Pepín Vaillant, el mismo que clamaba “Luchen
por la vida, que la muerte está segura”. Cómo sería de bueno este conjunto
que era el designado para acompañar a Celia Cruz cuando la artista
visitaba a Santiago en los bailes que organizaba la Cervecería Hatuey.
Después Ibrahim pasó al conjunto Sorpresa, posteriormente lo invitaron
para La Maravilla de Beltrán, que fueron la transición y el aprendizaje
para llegar a las orquestas mejores del oriente cubano, tales como la de
Mariano Mercerón, Pacho Alonso y Chepín –Chovén en los años 50's. Con esta
última obtiene su primer éxito bailado por toda Cuba, "El Platanal de
Bartolo". Esta pieza nace en los carnavales de Ciego de Avila. Allí
existía una calle adornada con matas de plátanos y un sitio de baile que
lucía un muñeco con sombrero de yarey y bastón con el nombre encima
tentador: "EL Platanal de Bartolo". Este motivo inspiró a Electo Rosell (Chepín)
-que componía tan fácil como pelar plátanos- para hacer la composición
circunstancial, donde se probaron muchos cantantes, pero a quien le sonó
inmejorable fue a Ibrahim Ferrer. A gozar en el Platanal de Bartolo fue
algo que bailó toda Cuba, incluso la copiaron en el extranjero la gente de
la Salsa (Pacheco), sin pagar regalías naturalmente.
De camino a la vereda (No dejes camino por vereda), es una composición que
hizo Ibrahim Ferrer, y que además de él la grabaron soneros como Ramón
Veloz o Los Guaracheros de Oriente. Alguien le hizo un comentario
desalentador a otra obra suya y nunca más compuso nada. Después grabó con
los Bocucos muchas piezas musicales como: ¿De que parte de Cuba es el
Son?, o aquella magnífica reafirmación de Todavía Me Queda Voz, pero en
aquellos tiempos se lamentaba por dos frustraciones: no le daban crédito a
su canto y no le dejaban grabar boleros y ya se sabe que un hombre maduro
en el Caribe, merma sus aires festivos y tiende hacia la cadencia del
género romántico.
Y así siguió su destino de competencia desigual entre 2000 agrupaciones
musicales de Cuba, con las rutinas propias y las fiestas del país, pero
sin trascender internacionalmente o apenas conocido entre coleccionistas
en el extranjero. Así burocráticamente llegó su pensión de retiro a la
cual se acogió en el año de 1996, cercano ya a los setenta años.
Cuando se dedicaba a buscar el complemento para mantener a su numerosa
familia (mujer y siete hijos) con oficios como vendedor de verduras y
limpiabotas, Juan de Marcos González en un momento de inspiración y cuando
llegaron los extranjeros con billete y con un proyecto musical, los llamó
para integrarse a Buenavista Social Club, donde volvió a cantar, -nunca
como antes-, pero muy decorosamente Ay Candela, Que baile Marieta, Buenos
Hermanos y sobretodo preciosos boleros, tales como: Dos Gardenias,
Silencio a duo con la divina Omara y más bello aún le quedó algo que
superó la grabación original del Cuarteto los Zafiros, Herido de sombras
de Pedro Vega. Sucede con frecuencia que lo más valioso no lo publicitan
los medios masivos de sugestión.
Lo demás sobre Ibrahim es noticia que está en los periódicos: sus discos y
videos muy publicitados y sus continuas giras internacionales, como la
Bogotá en Corferias donde reflejó su agotamiento que se agudizó un par de
años después, cuando nos sorprendió la noticia de su inexplicable muerte
causada por una gastroenteritis el día sábado 6 de Agosto de 2005 en La
Habana. El lunes siguiente le acompañó hasta la Necrópolis de Colón una
muchedumbre acongojada.
Le visité en la Habana en Diciembre de 2002 y le encontré muy ocupado en
su mansión, en reuniones de familia, con su mujer, hijos y nietos, para
acordar la distribución de las ganancias y la decoración de su casa, como
cualquier vecino que se ha ganado una loteria. Apenas le quedaba tiempo
para rendirle culto a San Lázaro y al Premio Grammy recién ganado. Me
parece que empresarios y allegados exprimieron la fruta sin pausa y
demasiado rápido, pues Ibrahim era lento y apacible como lo muestra la
película de Buenavista Social Club y ya estaba perdiendo esa sonrisa
humilde y bondadosa que impresiona en la película. Lo llevaron sus
empresarios y su propia familia muy acelerado, presionado y muy recio para
producir dinero, cuando su organismo ya estaba muy cansado para tanto
trote internacional.
Es una pena su muerte un poco sorpresiva, y la merma de un puntal menos de
las estrellas veteranas del Buenavista, pero por lo menos queda el
consuelo que grabó sus boleros anhelados al final de su larga vida y tuvo
tranquilidad y compañía familiar para sentarse a disfrutarlos con un
tabaco y un trago de ron en su espléndida casa.
César Pagano
Colombia
Sept 2005
Bibliografía: Reinaldo Cedeño y Michel Damián. Son de la Loma.Editora
Musical de Cuba. 2002.
|